REVOLUTION RENAISSANCE
"New Era" Lanzamiento del
álbum Junio de 2008
Review
realizado por Jordi desde España
Llega
por fin la última obra de Timo
Tolkki, el polémico guitarrista
de Stratovarius que tras llevar unos
años en los que en su vida
ha reinado el caos, el desconcierto
y la medicación mental parece
que finalmente se le ha hecho la luz
e inicia una “nueva era”.
Peleas, meadas, baños de sangre,
correos con defecaciones de fans cabreados
por ofrecer a Miss K el puesto de
cantante o un extraño apuñalamiento
en Atarfe, por parte de un exaltado,
son sólo algunas de las aventuras
protagonizadas por este gigantón
finés que, a finales de los
90, encandiló al mundo con
Stratovarius, una banda fresca con
unos directos excepcionales y unos
discos repletos de himnos ya clásicos.
Es una lástima que este trabajo
no haya aparecido bajo el nombre de
Stratovarius ni con su formación
clásica pues probablemente
estaríamos hablando de su mejor
trabajo desde el DESTINY, y decir
ésto son palabras mayores.
Se ha rodeado de buenos músicos
pero especialmente de dos de los mejores
cantantes de la escena (Kiske y Sammet)
y de un emergente Pasi Rantanen (Thunderstone)
que salta a primera línea de
fuego después de estar detrás
de los coros de bandas como Lordi
o los mismos Stratovarius. Thunderstone
todavía no han alcanzado el
estatus que persiguen y siguen siendo
conocidos como una banda excesivamente
clon de los Strato.
El disco bebe directamente de los
fundamentos básicos de Stratovarius,
combina cabalgadas a doble bombo con
medios tiempos, más influenciados
por sus trabajos en solitario tipo
HYMN TO LIFE; pero en el terreno baladístico
vuelve a conectar especialmente con
algunas de las lentas del VISIONS.
Evidentemente Helloween os vendrán
más de una vez a la cabeza,
hay momentos de hard rock y se echa
algo de menos el trabajo solista del
teclado.
Vamos a dividir los temas por cantantes,
una forma como otra de encarar la
crítica pero probablemente
la más entendedora. Empecemos
por el sr. Michael Kiske que tras
renegar tanto su pasado lleva un pluriempleo
en la industria metalúrgica
digno de admiración. Los que
ya habéis disfrutado con PAST
IN DIFFERENT WAYS comprobaréis
que su trabajo apoyado por guitarras
eléctricas gana enteros. “I
Did it My Way” indaga en un
medio tiempo realmente trabajado,
con un estribillo genial y un Kiske
que lo borda. En “Angel”
hay ecos de “Before the Winter”
pero también podría
pasar por una de esas monumentales
composiciones de Kiske en su INSTANT
CLARITY. Vuelve el sabor Strato en
la otra gran balada “Keep the
Flame Alive”, con un inicio
algo celta de flauta y punteado de
acústica entre rumor de oleaje.
Vuelve la electricidad en “Last
Night on Earth”, power metal
felizón a no demasiadas revoluciones
que está a la altura de esa
maravillosa e hímnica “Paradise”.
Excepcional el trabajo de Tolkki en
cuanto a ejecución pero especialmente
en composición. Si pensabais
que tras tantos delirios había
perdido el ángel compositivo,
aquí hay pruebas fehacientes
de que no.
Sammet abre el disco con “Heroes”,
corte que incluye intro y que es un
gran cruce entre los Stratovarius
más clásicos con los
Helloween de los KEEPERS. Gran trabajo
de Sammet a pesar de que me hubiera
encantado que fuera Kiske el que la
encarara. Futuro himno para Tolkki
y con unas orquestaciones muy a lo
“Eagle Fly Free”. Si no
fuera por el característico
riffeado del gigantón podría
pasar como himno de Edguy. En “Glorious
and Divine” Tolkki mantiene
las características credenciales
de su banda madre pero el estribillo
se adentra en terrenos más
propios de Freedom Call. Algo pasado
de azúcar pero sin dejar de
ser una buena canción.
El gran vencedor es para un servidor
Rantanen al que se eleva al nivel
de Kiske y Sammet y consigue salir
airoso de la contienda. No es que
los supere ni mucho menos pero sus
temas dan un contrapunto más
oscuro que rompe la linealidad de
todo el disco de manera muy acertada.
Hasta puede conseguir que más
de uno indague en Thunderstone. “Burn
Upon the Cross” es un medio
tiempo muy melódico de aura
oscura, al igual que “Eden Is
Burning”, gran corte en crescendo
con un muy buen solo de guitarra.
La labor de sus escuderos reclutados
en los instrumentos es cumplidora
pero hay que resaltar el trabajo de
Mirka Rantanen en los parches, recordará
mucho a Jörg Michael a pesar
de que a menos revoluciones.
Como epílogo me he guardado
la final “Revolution Renaissance”,
probablemente el mejor corte del disco,
muy en onda “Eternity”
del EPISODE y con un Kiske estelar
bien apoyado por Netta Eklund en los
coros.
Uno no puede evitar en pensar en discos
como VISIONS o el EPISODE, y no en
cuanto a sonido precisamente, que
algo hay, pero sí especialmente
en que todos y cada uno de los cortes
brillan con luz propia y no hay material
de relleno. Tolkki aúna aquí
su faceta intimista en solitario con
la brillantez de los Stratovarius
más hímnicos. Puede
que a muchos os falte parte de la
velocidad endiablada que gastaban
en “Speed of Light”, pero
si esta es la etapa de madurez de
Tolkki... bienvenida sea. Si Timo
consiguiera llevar a la carretera
a Kiske estaríamos hablando
de una de las noticias y bandas del
año, pues el disco es espectacular
y deja las tres últimas obras
de Stratovarius a la altura del betún.
Desgraciadamente no hay que olvidar
que estamos hablando de Tolkki y Kiske,
un par de personajes que depende de
como se levanten son capaces de tomar
la decisión más absurda
posible, y juntarlos puede ser una
auténtica bomba de relojería.
Set
List
1.
"Heroes (lead vocals: Tobias
Sammet)"
2. "I Did It My Way (lead vocals:
Michael Kiske)"
3. "We Are Magic (lead vocals:
Pasi Rantanen)"
4. "Angel (lead vocals: Michael
Kiske)"
5. "Eden Is Burning (lead vocals:
Pasi Rantanen)"
6. "Glorious And Divine (lead
vocals: Tobias Sammet)"
7. "Born Upon The Cross (lead
vocals: Pasi Rantanen)"
8. "Keep The Flame Alive (lead
vocals: Michael Kiske)"
9. "Last Night On Earth (lead
vocals: Michael Kiske)"
10. "Revolution Renaissance (lead
vocals: Michael Kiske)"
Formacion
Timo
Tolkki (guitarra)
• Michael Kiske (voz)
• Tobias Sammet (voz)
• Pasi Rantanen (voz)
• Pasi Heikkila (bajo)
• Mirka Rantanen (batería)
• Joonas Puolakka (teclados)
CHILDREN OF BODOM
"Blooddrunk" Lanzamiento
del álbum abril de 2008
Review
realizado por Varo desde España
Creo
que solo hay una cosa que gane en
popularidad a la técnica musical
de CHILDREN OF BODOM:
su pasión por la fiesta y el
alcohol. Y si a su nuevo trabajo lo
titulan ‘Blooddrunk’,
solo parece una declaración
de principios, principios que llevan
siguiendo ya más de diez años
a pesar de su juventud. No creo que
estén borrachos de sangre y
sí de otras cosas, pero la
sangre se presenta en una portada
llamativa y bastante agresiva.
Mucha gente
no entendió la evolución
con ‘Are You Dead Yet?’;
de hecho, muchos seguidores parecen
haberse estancado en aquel glorioso
‘Hatebreeder’, pero hay
vida en Children Of Bodom más
allá tanto de ese disco, como
del posteriormente aclamado ‘Hate
Crew Death-Roll’; de hecho fue
con trabajos posteriores a su segunda
obra con los que fueron consiguiendo
mayor reconocimiento. El antecesor
de este ‘Blooddrunk’ no
era sino un intento de americanizar
su sonido, poniendo las vistas más
allá del charco, como ha ocurrido
con otras bandas como In Flames. Pero
parece que algunos no entiendan que
hay bandas que en Europa ya no tienen
más metas y tienen que mirar
más lejos.
Pero esta vez,
y aún teniendo puesta la mente
en otros sitios, la maquinaria de
Bodom vuelve en cierto modo al pasado.
La crudeza y la rapidez se adueñan
de los nueve cortes presentes en el
álbum, pero desde la producción
más cuidada seguramente hasta
la fecha en el grupo. No es de extrañar,
teniendo en cuenta la categoría
de la gente con la que han trabajado,
Mikko Karmila y Peter Tägtren.
En poco más de media hora,
los chicos de Bodom ponen todo patas
arriba. Ayuda el hecho de comenzar
con ‘Hellbounds On My Trail’,
llamada a ser un trallazo en directo,
gracias a su rapidez inicial, a los
coros tan típicos ya en algunas
de sus canciones, y a los teclados
de Janne, que se hacen mucho más
envolventes en ‘Blooddrunk’,
que aparte de dar título al
álbum, ha servido como single
de adelanto. Más melódica
y lenta, pero con la misma seña
de identidad que la anterior.
Desde ese momento,
y a partir del tercer tema, ‘Lobodomy,
todo se hace más crudo y desgarrador.
No importa que tanto su comienzo como
el de ‘One Day You Will Cry’
se tornen oscuros, recordando algo
a su trabajo precedente, ya que pronto
la velocidad se adueña de las
canciones por sí sola. La cosa
se acentúa mucho más
con ‘Smile Pretty For The Devil’,
posiblemente el tema más potente
del álbum; solos y punteos
marca de la casa, pero donde la presencia
de los teclados se hace del todo importante.
Más aún en el inicio
de ‘Tie My Rope’, de largo
mi favorita.
Sorprende también
encontrarse en el disco de nuevo letras
más acordes al pasado, abstractas,
desgarradoras y dolorosas, más
cercanas a la ideología inicial
del grupo. La cosa se calma un poco
en ‘Done With Everything, Die
For Nothing’ y ‘Banned
From Heaven’, cuyo comienzo
me ha recordado inevitablemente a
‘Angels Don’t Kill’,
con punteos que desbordan melancolía.
Pero pronto se deja atrás si
a su término encontramos ‘Roadkill
Morning’, un tema que parece
sacado de una mente punk animalizada
y pasada por un filtro de death melódico.
Velocidad y técnica, una seña
de identidad a la que este quinteto
ya debería estar acostumbrado.
Solo un pequeño
dato negativo, el hecho de tener que
recurrir a ediciones especiales y
singles varios de las versiones que
acompañan a esta edición,
que van desde Suicidal Tendencies
hasta Creedence Clearwater Revival,
pasando por Kenny Rogers.Cada uno
tendrá su favorito entre una
discografía que ya marcha por
su sexto trabajo. Ha sido un camino
largo, duro en sus comienzos, pero
donde el trabajo, y sobre todo la
madurez, se ha ido notando con el
paso de los años. La suciedad
de sus primeros temas ha dado paso
a otros que parecen estudiados milimétricamente.
Y si le añadimos que aparte
de sus aclamados conciertos, ganas
les siguen sobrando, tenemos grupo
para rato. Solo hay que ver que, excepto
Roope, el último en llegar,
ninguno ha llegado a los treinta
Track
List:
1.
Hellhounds On My Trail
2. Blooddrunk
3. LoBodomy
4. One Day You Will Cry
5. Smile Pretty For The Devil
6. Tie My Rope
7. Done With Everything, Die For Nothing
8. Banned From Heaven
9. Roadkill Morning
MERCENARY "Architect
of Lies" Lanzamiento del álbum
abril de 2008
Review
realizado por Jordi desde España
Un
gran paso adelante, así de
llanamente podemos definir la nueva
obra de MERCENARY.
Este sexteto danés ya hace
tiempo que dejó claro que son
una banda muy a tener en cuenta y
que pueden incluso llegar a reclamar
el trono del death melódico
a bandas mucho más reconocidas
y consagradas. Esta vez podemos subrayar
especialmente lo de melódico,
pues a pesar de que musicalmente tienen
como referente el sonido Göteborg,
en el juego de voces limpias y guturales
esta vez la balanza se decanta más
hacia la onda melódíca.
El compacto
es excepcional, el equilibrio entre
agresividad, técnica y melodía
ha quedado en algunos temas realmente
sublime. Grandiosos estribillos como
los de “Bloodsong” o “Embrace
the Nothing” (probablemente
lo mejor del disco) harán que
la banda consiga inclusive acercarse
a audiencias reacias a lo que es el
death, pero no lo vamos a negar, también
harán rehuir a los más
puristas del género. En “This
Black and Endless Never” indagan
en terrenos muy próximos al
power metal americano, con unas líneas
vocales muy deudoras del género
pero con esos detalles instrumentales
marcados por la contundencia, que
les siguen conectando al death melódico.
Y ese todo aderezado por las teclas
de Morten Sandanger que llevan en
muchos momentos el resultado hasta
lo sinfónico.
Sabiamente
se ha elegido a “Isolation (The
Lonliness in December)” como
single ideal para darse a conocer.
Medio tiempo melódico, de estribillo
pegadizo, con grandes coros y que
definitivamente se va a instalar como
clásico absoluto en su discografía.
Ok, no es lo más representativo
de Mercenary pero demuestra que si
les da por hacer temas comerciales
sencillamente lo bordan. Contraste
absoluto con la agresiva y más
netamente death “The Endless
Death”, poseedora de otro estribillo
lírico y pegadizo pero en la
que destaca especialmente la labor
de riffs y contundencia por parte
de bajo y de una batería muy
técnica. Genial el colorido
de los solos de teclado y guitarra
y demostrando que este sexteto posee
excedente de ideas y un sinfín
de posibilidades tanto técnicas
como compositivas.
Otro posible
single en potencia es “I Am
Lies”, otra vez a medio tiempo
con un doble ataque en las voces por
parte de Mikkel Sandager y René
Pedersen, que navega entre potentes
riffs y una base rítmica tan
sólida como contundente. Evidentemente
el estribillo es limpio, pulcro y
pegadizo. Y no podemos olvidar la
inicial “New Desire”,
trallazo muy representativo del potencial
de Mercenary, destacando tanto en
lo melódico como en lo gutural-agresivo
y dominado por unos riffs incendiarios
y excepcionales.
La verdad es
que los medios tiempos como “Execution
Style” puede que sean su puntal
pues consiguen aunar la velocidad,
la técnica y los pasajes agresivos
combinados con los estribillos absolutamente
melódicos, rematados por el
sinfonismo de las teclas. La producción
de Jacob Hansen es probablemente la
mejor conseguida de su carrera, y
en definitiva, hace que el disco brille
con luz propia. Hay momentos en que
la banda llega a sonar a death progresivo
pero se nota que van mucho más
de cara a la canción que no
a los lucimientos individuales.
Probablemente
estemos ante su mejor obra, muy a
pesar que tanto THE HOURS
THAT REMAIN como ELEVEN
DREAMS tienen una calidad
similar. El caso es que deambulan
por la buena senda, están en
su mejor momento y que ARCHITECT
OF LIES ha de ponerlos en
boca de fans y prensa. Como siempre
decimos, qué poco que entiende
de lógica este negocio, puede
que les haga llegar donde merecen
o puede que no, pero lo que está
claro es que Mercenary es una banda
con una personalidad propia dentro
de un estilo muy dado a los grupos
clónicos y, que este ARCHITECT
OF... es de lo mejor que
ha asomado en el presente 2008.
Track
list:
New
Desire
Bloodsong
Embrace The Nothing
This Black And Endless Never
Isolation (The Loneliness in December)
The Endless Fall
Black and Hollow
Execution Style
I Am Lies
Public Failure Number One
TESTAMENT "The
Formation Of Damnation"
Review
realizado por Javi desde España
Tras
haberle dado a “The
Formation Of Damnation”
muchas más escuchas en estas
2 últimas semanas de las que
seguramente le daré en los
próximos años, me es
difícil sacar conclusiones
en claro. Siendo como son seguramente
mi banda de Thrash favorita de todos
los tiempos, TESTAMENT
lo tenían todo en contra a
la hora de volver. Quizá esa
sea –aunque la propia banda
no lo reconozca- uno de los motivos
del retraso del lanzamiento de este
disco. Me explico; Con un antecedente
como “The Gathering” (1999),
el listón estaba altísimo.
No solo se fueron por la puerta grande
sino que 9 años después,
por el mero hecho de volver a la actividad
discográfica, la gente va a
comparar para bien y para mal tu nuevo
material con tus mejores obras, sean
estas más o menos recientes.
Todos estos motivos, de bien seguro,
amedrentaron, y porque no decirlo,
acojonaron, a Chuck y Eric a la hora
de darle continuidad a “The
Gathering”.
“The
Formation Of Damnation” no es
un mal disco, en absoluto. De hecho,
en manos de cualquier otro grupo,
seguramente habría sido el
mejor trabajo de su carrera, pero
cuando uno mira lo que TESTAMENT
fueron capaces de hacer -¡Ya
no es sus gloriosos mejores días
en los 80!- sino incluso en la década
de los 90 cuando el resto de bandas
(METALLICA / MEGADETH / FORBIDDEN
/ SLAYER / EXODUS / ANTHRAX / OVERKILL
/ NUCLEAR ASSAULT / FLOTSAM AND JETSAM...etc)
lanzaron en su mayoría bodrios
infumables, este nuevo trabajo de
los de la Bay Area sabe a poco. Los
más puristas de la parroquia
seguramente dirán que TESTAMENT
murieron tras “The New Order”.
Chorradas. Cualquier persona con un
mínimo de sentido musical sabrá
apreciar obras del calibre de “The
Ritual”, “Low”,
“Demonic” o “The
Gathering”, sean discos estos
de TESTAMENT o de Paquito el Chocolatero.
Con semejantes
antecedentes y tras una espera de
ni más ni menos que 9 años,
las expectativas eran enormes. Además,
2 miembros clave de TESTAMENT
en sus mejores días en los
80 –Alex Skolnick y Greg Christiansen-
estaban de vuelta en el grupo. Louie
Clemente, por razones obvias –ya
no está a la altura- ha dejado
su puesto al legendario Paul Bostaph
cuyo curriculum asusta (FORBIDDEN,
SLAYER, EXODUS y miembro de
TESTAMENT en diferentes momentos
de la historia del grupo). Con todos
estos alicientes, parecía que
la fórmula mágica podría
darse; Capturar la esencia del pasado
con el sonido más actual del
grupo. Y en parte así ha sido.
El único
inconveniente que le encuentro a este
disco es la abismal diferencia que
hay entre los temazos que en él
hay y la morralla. Dicho de otra forma;
Si a este disco de 11 piezas le quitásemos
4 o 5, seguramente estaríamos
ante una obra maestra de dimensiones
desproporcionadas.
La introducción
“For The Glory Of” es
apoteósica. A lo largo del
minuto y medio que dura, las guitarras
de Eric Peterson y Alex Skolnick sueltan
una ristra de melodías épicas
que erizan el bello de mala manera.
Con tan solo escuchar esta intro,
es evidente que lo que ha de venir
es de notable para arriba. Y en un
principio así es. “More
Than Meets the Eye” es uno de
los mejores temas del disco. Encadenada
con la intro, este primer corte del
disco contiene unos cabalgueos que
si bien al principio descolocan –pues
son atípicos en el sonido de
TESTAMENT- acaban
siendo todo un acierto. La melodía
de “For the Glory Of”
va repitiéndose a lo largo
de todo el tema dándole un
aire solemne y brutal marca de la
casa. En “More than meets the
eye” se nota que el maestro
Alex Skolnick está de nuevo
en el grupo, solo hay que escuchar
su solo para entender porque algunos
le echaban tanto en falta (A pesar
de que su sustituto en materia de
estudio, James Murphy, poco le tiene
que envidiar). “The Formation
Of Damnation” prosigue con “The
Evil Has Landed”, seguramente
la mejor pieza de todo el trabajo.
Con una lírica relacionada
con la tragedia del 11 de Septiembre,
“The Evil Has Landed”
posee los mejores riffs del disco,
el mejor estribillo, los mejores ritmos
de Paul Bostaph y el mejor trabajo
vocal de Chuck Billy, mezclando a
partes iguales su lado más
melódico y el más gutural.
Un tema como “The Evil Has Landed”
podría haber entrado perfectamente
en “Low” o “The
Gathering” donde cortes a medio
tiempo de esta índole plagaban
sendos discos. A continuación
TESTAMENT recuperan
su espíritu de “Demonic”
y entregan con el tema homónimo
el corte más brutal del disco,
con doble bombo constante y un Chuck
Billy que tira de su descomunal voz
gutural a lo largo de todo el tema.
A muchos de los fans de su primera
época les será complicado
escuchar a Chuck berrear de esta manera,
pero los verdaderos fans de TESTAMENT
bien saben que en estudio (1994) como
en directo (En la gira del 90 de “Souls
Of Black”), Chuck Billy ya usaba
registros guturales cada 2 por 3.
TESTAMENT quitan
el pie del acelerador con “Dangers
Of The Faithless”, un tema a
medio tiempo muy en la onda “Souls
Of Black” / “The Ritual”,
con un gran estribillo y una estructura
perfecta que invita a mover la cabeza
como un animal. Técnicamente
intachable y con un solazo de los
que marcan época, me juego
algo a que Alex Skolnick ha tenido
mucho que ver en la composición
de este tema. Hasta aquí todo
perfecto, nada a reprochar, si eres
fan de TESTAMENT en
toda la extensión de la palabra
y no haces ascos a ninguna de sus
diferentes etapas, alucinarás.
Pero es a partir de este punto cuando
se produce el bajón del que
les hablaba antes.
“The
Persecuted Won’t forget”
suena a TESTAMENT
y suena a Thrash, pero no aporta nada
que destaque por ningún motivo
salvando quizá el punteado
de Alex Skolnick. Con “Henchman
Ride” las cosas no cambian.
Tralla a raudales, Thrash en estado
puro, pero sin nada destacable que
aportar. Con “Killing Season”,
aunque parece que redirigen su sonido
más hacia sus discos de los
80, nada cambia. El tema no posee
gancho alguno y abunda en él
la mediocridad y la monotonía.
Con “Afterlife” el disco
cambia de tónica, siendo este
otro de los grandes aciertos del disco.
Sonar, suena a los TESTAMENT
de finales de los 80 y principios
de los 90, con unas melodías
de voz pegadizas y unos estribillos
muy logrados. Seguramente “Afterlife”
sea el tema que más cuaje entre
los fans de la primera época
del grupo, no tanto por su fiereza
Thrash sino por la estética
y estructura del tema, muy en la onda
de la sonoridad que desprendían
los TESTAMENT de
“Practice What You Preach”
o “Souls Of Black”. “F.E.A.R”
es otro tema pasable bastante trallero
pero con poco jugo, al igual que “Leave
Me Forever”, lo más cercano
a “The Legacy” o “Trail
Of Tears” que los amantes de
las “baladas” de
TESTAMENT van a tener en
este “The Formation Of Damnation”.
Por desgracia
vivimos en unos días en los
que si un grupo mete tralla y suena
bien, ya lo tiene todo ganado. Y gracias
a ello, supongo que la gente más
joven que ha crecido con este concepto
metido en la mente, alabará
y pondrá por las nubes a “The
Formation Of Damnation”. No
obstante, los fans de TESTAMENT que
aprecian y comprenden la evolución
del grupo seguida desde 1986 hasta
1999, seguramente coincidirán
conmigo en que este disco posee mucho
relleno, bien grabado y thrasher hasta
la muerte, pero relleno a fin de cuentas.
De cualquier
forma, solo por “Afterlife”
y los 4 primeros cortes del disco,
“The Formation Of Damnation”
bien merece su adquisición.
Si esperas una vuelta a las raíces
o algo parecido, aléjate. TESTAMENT
solo sonaron y sonarán a 1987
precisamente en 1987. Desde entonces,
la banda de California ha mostrado
una de las carreras más coherentes
y evolutivamente lógicas ya
no solo del Thrash sino del Heavy
Metal en general.
“The
Formation Of Damnation”
es una excelente carta de bienvenida
para una banda que llevaba tantos
años inactiva en materia de
estudio y que ha recuperado parte
de su line-up original. Si con todo
ello –a lo que hay que sumarle
las desgracias acaecidas en el seno
del grupo en la última década-
TESTAMENT han sido
capaces de facturar un disco como
éste, no quiero ni imaginarme
que podrán hacer en su próxima
entrega.
Track
list:
For the glory
of
more than meets the eye
the evil has landed
the formation of damnation
dangers of the faithless
the persecuted won’t forget
henchman ride
killing season
afterlife
F.E.A.R
leave me forever
MESHUGGAH "OBZEN"
Lanzamiento del álbum Marzo
de 2008
Review
realizado por Javi desde España
Desconozco
si MESHUGGAH han
tirado otra vez de sus guitarras de
8 cuerdas o si las baterías,
en este caso, son programadas. Da
igual. Lo que realmente importa es
que MESHUGGAH por
fin parecen haber recuperado en parte
la brutalidad de antaño. Su
anterior “Catch 33” ya
me dejó buen sabor de boca
tras el soporífero “Nothing”,
pero este “ObZen”
se lleva la palma.
Precursores del llamado Math-Metal,
MESHUGGAH llevan
20 años dando caña y
no ha sido hasta hace 4 o 5 años
que se ha empezado a reconocer su
labor pasando de ser un grupo de culto
en los 90 (Ahí está
esa joya llamada “Destroy Erase
Improve”) a ser una banda popular
que vende y ocupa portadas. Habrá
quién discrepe pues éste
es un grupo de esos que se ama o se
odia. O eso al menos siempre se ha
dicho respecto a MESHUGGAH,
algo que en mi caso, no atina del
todo pues no me considero ni detractor
ni acérrimo del grupo; Simplemente
creo que han parido muy buenos discos
y auténticos ladrillos difícilmente
comestibles. Pero ese es el riesgo
–queridos lectores- que acarrea
jugar con las matemáticas y
la música.
A grandes rasgos, MESHUGGAH
no han cambiado excesivamente su propuesta.
Los ritmos hipnóticos monocordes
repetidos hasta la saciedad, cargados
de disonancias, atonalidades y demás
incoherencias musicales siguen ahí.
No es de extrañar pues Fredrik
Thordendal –alma mater del combo
sueco- sigue siendo el que echa mano
en la composición de los temas.
A ojos de sus detractores, “ObZen”
no será más que un compendio
de riffs imposibles encajados uno
tras otro con un montón de
berridos encima. No obstante, aquellos
que gustan de este tipo de sonidos
monótonos, técnicos,
casi robóticos, encontrarán
en “ObZen” suficientes
como para hartarse. Destaca sobretodo
el incremento en la velocidad y la
brutalidad de muchos de los temas
aquí presentes. Así
pues, quién creyera que el
éxito iba a amedrentar y ablandar
a MESHUGGAH, andaba
equivocado.
Muchos etiquetan a este quinteto sueco
como los nuevos reyes del Metal. Yo
no creo que sea para tanto, sin embargo,
todo ello no quita que un disco como
éste merezca una puntuación
notable. Seguramente ya conocerás
a MESHUGGAH, de lo
contrario, “ObZen”
sería una perfecta carta de
presentación para adentrarse
en la entramada y compleja telaraña
musical que suponen MESHUGGAH.
Track
list:
1. Combustion
2. Electric Red
3. Bleed
4. Lethargica
5. ObZen
6. The Spiteful Snake
7. Pineal Gland Optics
8. Pravus
9. Dancers to a discordant system
HOUSE OF LORDS "Come
To My Kingdom " Lanzamiento del
álbum Febrero de 2008
Review
realizado por Sergi Ramos desde España
Parece
que está siendo una época
fructífera para los reactivados
HOUSE OF LORDS de James Christian.
Pese a la lamentada ausencia del bueno
de Greg Giuffria, la banda americana
sigue manteniendo un nivel musical
realmente asombroso, ya demostrado
en “World Upside Down”
y ahora confirmado en éste
nuevo “Come To My Kingdom”,
un disco que está totalmente
a la altura de grandes clásicos
como “Sahara” o el primerizo
“House Of Lords” que ya
editaran a través del sello
de Gene Simmons de KISS. ¿Porqué?
Muy simple: porque HOUSE OF
LORDS es una de esas bandas
que han sabido capturar perfectamente
su sonido de los ochenta sin modificaciones
o alteraciones importantes que provoquen
desagrado por parte de los fans de
toda la vida. Si bien “The Power
And The Myth” fue un fiasco,
la banda aprendió la lección
rápidamente y se dio cuenta
de qué es lo que quieren sus
fans.
“Come To my Kingdom”
es, sin duda, un firme candidato a
disco del año 2008. Los temas
son inmediatos y pegadizos, con un
sabor a AOR de finales de los ochenta
y unos arreglos tan cuidados que es
difícil sacarlo del reproductor
una vez ya has comenzado a escucharlo.
En gran parte todo se debe a las grandes
facultades vocales que aun mantiene
James Christian, capaz de alcanzar
tonalidades bastantes altas en los
estribillos. No se hasta que punto
podrá replicar los temas en
directo, porque está claro
que en la última ocasión
quen pudimos ver a la banda en España
Christian andaba algo más escaso
de recursos respecto a éste
disco.
Entre otros, se pueden destacar el
tema que da titulo al disco, así
como el ochentero “I Don’t
Wanna Wait All Night”, ambas
piezas que parecen directamente sacadas
de su primer disco de estudio. Estribillos
potentes, coros pomposos, guitarras
presentes pero en un respetuoso segundo
plano, con la voz y coros acaparando
la mayoría del protagonismo..en
definitiva, todos los ingredientes
esperados por parte de la banda. En
perspectiva, supera bastante a “World
Upside Down” a la hora de reflejar
fielmente el sonido clásico
de HOUSE OF LORDS,
probablemente porque la interpretación
vocal de James Christian es notablemente
mejor, así como el trabajo
que se nota en las melodías.
Siguiendo con los temas más
destacables, podríamos mencionar
“I Believe” y la ligeramente
sinfónica “The Dream”,
ésta última uno de los
singles potenciales del disco, con
una estructura que parece hecha a
medida para cualquier radio comercial.
Por desgracia, todos sabemos que HOUSE
OF LORDS jamás sonarán
en ninguna emisora de ese tipo.
Gran retorno de los americanos, aunque
habrá que certificar en la
próxima gira de mayo si todo
esto que queda tan bonito en el disco
se puede reproducir sin problemas
en directo.
Track
list:
1.
Purgatorio Overture No 2
2. Come To My Kingdom
3. I Need to Fly
4. I Don’t Wanna Wait All Night
5. Another Day From Heaven
6. In a Perfect World
7. The Dream
8. One Foot In The Dark
9. Your Every Move
10. I Believe
11. One Touch
12. Even Love Can’t Save Us
13. In The Light
14. Another Day From Heaven
CAVALERA CONSPIRACY"
Inflikted" Lanzamiento del álbum
Febrero de 2008
Review
realizado por Jordi Zelig desde España
Cuando
Igor Cavalera anunció hace
más de un año su salida
de Sepultura, los rumores en torno
a él, su hermano y su banda
madre circularon sin parar. Desde
una disolución de Sepultura
a una reunión con la formación
clásica; desde una supuesta
unión a Soulfly del batería
(al menos lo hizo en un par de temas
sobre el escenario durante un concierto),
a la creación de un proyecto
en solitario alejado completamente
del metal.
Por eso cuando se anunció la
paz entre los hermanos Cavalera y
su unión para un proyecto,
denominado en principio Inflikted,
a más de uno le pilló
descolocado. Por problemas legales
tuvieron que cambiar el nombre, y
que mejor manera de promoción
que el colocar el nombre de los hermanos
bien a la vista, naciendo así
definitivamente CAVALERA CONSPIRACY.
Si digo que resultaba sorprendente
el hecho de que se unieran en un nuevo
proyecto, choca más aún
que el sonido que practiquen no difiera
mucho de los últimos tiempos
de Soulfly, aunque recuperando parte
de la brutalidad de Sepultura. Quizá
por eso, cualquier música que
lleve el sello Cavalera se ha convertido
en algo más que previsible
los últimos años…
De nuevo junto a Max se encuentra
Marc Rizzo, volviendo a ponerse de
manifiesto, que lo mejor que pudo
hacer fue dejar Ill Niño, donde
su talento se estaba echando a perder.
Más virtuoso y técnico
de lo que a día de hoy mucha
gente sigue pensando, vuelve a destacar
en los solos y muchos riffs; eso por
no hablar de cara al directo, donde
todo el peso de las guitarras de Soulfly
recaía en él; así
que es de suponer que en este nuevo
proyecto pasará algo parecido.
Al bajo por el contrario hay un nuevo
componente, Joe Duplantier, cantante
y guitarra de los franceses Gojira,
que esta vez se pasa a las cuatro
cuerdas, dejando hueco a Rex Brown,
de Pantera y Down, para aparecer en
los créditos de un tema. La
de Rex no es la única colaboración
del disco, ya que Richie Cavalera
hace dúo con su padre en ‘Dark
Ark’, colaborando también
Duplantier; si ya era normal su salida
al escenario con Soulfly para cantar
‘Bleed’, ahora queda constancia
de su hacer en estudio con el nuevo
proyecto Cavalera. Las canciones,
como ya dije, siguen una línea
parecida a los últimos Soulfly
más embrutecidos. ‘Inflikted’
y ‘Sanctuary’, los dos
temas de adelanto del álbum
suenan thrash por todos lados; otros
como ‘Hex’ o ‘Nevertust’
parecen sacados de una mente punk-hardcore
tomada por el metal. Los ritmos tribales
también tienen cabida, como
la batería que da comienzo
a ‘Terrorize’, en lo que
parece un homenaje a Jesse Pintado.
Tampoco dejan de lado esos temas pesados
y densos como ‘Must Kill’
y ‘Ultra-Violent’, que
pueden llegar a cansar en comparación
al resto de composiciones.
Una producción cuidada, y un
proyecto que seguramente tenga más
continuidad que Nailbomb. Al menos
por las fechas que ya tienen anunciadas,
tendrá más presencia
en directo. Una vez terminada esa
gira, Max volverá con nuevo
disco de Soulfly y… seguramente
la longitud de este grupo se mida
por lo que tarden en arreglar sus
diferencias con Andreas Kisser y Paulo
Jr para una reunión más
que inminente con Sepultura.
Track
list:
1.
Inflikted
2. Sanctuary
3. Terrorize
4. Dark Ark
5. Ultra-Violent
6. Hex
7. The Doom Of All Fires
8. Bloodbrawl
9. Nevertrust
10. Hearts of Darkness
11. Must Kill
BASSINVADERS "Hellbassbeaters
" Lanzamiento del álbum
Febrero de 2008
Review
realizado por Jordi Zelig desde España
Podemos
suponer que el auge de discos a lo
ópera rock tipo Ayreon, Avantasia
y demás similares han ido haciéndose
un hueco en el metálico corazón
de los seguidores del género;
asimismo los componentes clásicos
de Helloween han ido tirando y teniendo
sus momentos de gloria fuera del huerto
calabacero. Evidentemente no el bueno
de Ingo, pero Kai ha estado en la
cresta de la ola y sigue sentando
cátedra en los Gamma Ray, Weikath
que junto a Deris acapara todas las
miradas en Helloween o Kiske, que
sigue perdido en su mundo muy a pesar
de que cada vez que colabora en algún
disco recibe el aplauso de sus miles
de seguidores que suspiran por él.
¿Y qué pasa con Markus
Grosskopf? Pues eso, que quizá
de todos ellos es el que más
apagada ha visto su estrella.
Tocaba reivindicarse
y el bajista alemán lo ha hecho
a lo grande, sabiamente, en su propio
terreno y acompañado por un
lujoso elenco, ya no de bajistas,
sino de cantantes y baterías.
En labores de composición ha
adaptado incluso los temas a los parámetros
en los que suelen desenvolverse los
cantantes y el resultado, más
que curioso, es notable y atractivo.
Lo primero que llamará vuestra
atención es el peculiar sonido
conseguido sin una sola guitarra.
Las afinaciones de los bajos van de
agudas a graves y las melodías
ejecutadas y las muchas virguerías
son plenamente audibles y protagonistas.
Y lo mejor de todo, HELLBASSINVADERS
no es el disco típico de bajistas
pajeros dando clases maestras de dominio
sobre las cuatro cuerdas, son canciones
que abarcan desde el heavy metal clásico,
el rock o el thrash tratadas como
tales, nada de pura experimentación
y virguería progresiva.
“We Live”
abre con ese regusto a Helloween algo
endurecidos, fácilmente emparentable
con el sonido más oscuro de
THE HELL RIDE. Destaca en sobremanera
“Armaggedon” con un espectacular
riffeado muy contundente, adornado
por arpegios y un muy buen estribillo
cantado por Apollo Papanathasio (Firewind).
En “Romance in Black”
brilla un Peavy Wagner a las voces
en un corte que recordará fácilmente
a los tiempos de XIII o GHOSTS por
su ritmo pausado y melódico
pero, obviamente, con los bajos dominando
a sus anchas la composición.
En “Godless Gods” encontramos
a Schimer (Destruction) atacando y
desgañitándose en un
corte más thrashy con cambios
de ritmo. La verdad es que cuando
más dureza llevan los temas
mejor es el resultado en cuanto a
contundencia. Este es el caso de “Dead
From the Eyes Down” cantada
por Tom Angelripper y puesta en bandeja
pues mantiene esa sonoridad y estilo
a lo Sodom-Motörhead, quizá
el mejor tema del disco. Para originalidad
destacar “The Asshole Song (la
canción del gilipollas), temazo
muy festivo con un interludio a lo
jazz a base de slap y con reminiscencias
al Tom Waits más cavernoso.
Los solos a
las cuatro -o más cuerdas-
se los reparten Billy Sheehan, Dennis
Ward, Rudy Sarzo, DD Verni, Lee Rocker,
Marco Mendoza, Joey Vera, Muelli,
Wyzard, Nibbs Carter, Jens Becker,
Tobias Exxel, Stig Peterson, Jan Eggert
y Dirk Schlater. Como podéis
ver una lista que va algo más
allá de los colegas alemanes
y escandinavos y añade a virtuosos
y reputados músicos de todas
partes y estilos.“Empty Memories”
vuelve a la carga con el sonido más
Helloween con Jesper Blinzer de los
infravalorados D.A.D a las voces.
En la mezcla de “Boiling Blood”
la voz ha quedado algo por debajo
del sonido de los bajos y los coros,
una lástima pues es un tema
que recupera la velocidad y la clásica
melodía de bajo que aparecía
en los KEEPER y en el WALLS OF JERICHO.
El final es espectacular: la oscura
y melódica “Voices”
da paso a una versión curiosa
de la archiconocida “Eagle Fly
Free” y finaliza con la rockera
“To Hell and Back”, sin
duda uno de los cortes más
originales y atractivos del compacto
(ideal para Lee Rocker) con una voz
femenina rematando los estribillos.
Gran disco
y señal inequívoca de
que el sello Frontiers italiano está
arriesgando y se está haciendo
un importantísimo hueco dentro
la escena. Su apertura de miras les
está llevando más allá
de los clones de Journey y eso mismo
es lo que hizo grande a Nuclear Blast.
Volviendo al disco sólo queda
recomendarlo encarecidamente. Variado,
atractivo, sumamente trabajado y que
reivindicará la figura de Grosskopf
algo más que sus intrascendentes
proyectos anteriores. Tiene toda la
pinta de que los Bassinvaders nos
irán invadiendo de forma periódica
pues ésto es una primera piedra
y perfectamente colocada. El gran
acierto es que no es un disco únicamente
para amantes del bajo, totalmente
abierto estilísticamente hablando.
Enhorabuena Markus, hay vida más
allá de las calabazas.
Track
list:
Awakening the
Bass Machine”
”We Live”
”Armageddon”
”Romance in Black”
”Godless Gods”
”Empty Memories (Breaking Free)”
”Boiling Blood”
”Far Too Late”
”The Asshole Song”
”Dead Fromt He Eyes Down”
”Razorblade Romance”
”Voices”
”Eagle Fly Free”
”To Hell and Back”
RAGE "Carved
in Stone" Lanzamiento del álbum
Febrero de 2008
Review
realizado por Sergi Ramos desde España
Después
de la marcha de Mike Terrana y la
entrada de André Hilgers como
nuevo batería de RAGE
era lógico que hubiera algun
cambio de sonido. Si bien “Speak
Of The Dead” era un disco demasiado
fragmentado debido a la variedad de
estilos que representaba y también
debido a la inclusión de la
suite orquestal que partía
el disco en dos, “Carved
In Stone” es un disco
mucho más consistente y coherente.
La marcha de Mike Terrana ha sido,
en palabras de Peavy Wagner, una espécie
de revulsivo para que los alemanes
recuperen su estilo más primitivo,
el que mejor representan discos como
“Black In Mind” y otros
de la época. André Hilgers
parece ser un gran fan de los RAGE
clásicos y si no se trata de
palabrería barata para rellenar
entrevistas, él ha sido el
que ha animado a Wagner y Smolski
a recuperar su lado más rockero
y ochentero en éste nuevo disco.
Tomándo
como base ese sonido cercano de “The
Missing Link” y “Black
In Mind” la banda se embarcó
a principos del 2007 en la grabación
de las bases musicales de un disco
para celebrar el vigésimo aniversario
de Nuclear Blast, con la colaboración
de vocalistas invitados. Se trató
de una espécie de disco de
RAGE sin el nombre
de RAGE y con distintas
voces como protagonistas. Pero la
semilla ya estaba plantada en la cabeza
de Victor Smolski, quien es a dia
de hoy el que tiene más peso
en las decisiones compositivas de
la banda. El nuevo disco de la banda
ha seguido la estela de esas grabaciones
y ha conseguido hacer de RAGE
una banda más simple,
melódica y escuchable que en
todos los discos del line-up Terrana/Smolski/Wagner
juntos. Y es que, mirandolo con la
perspectiva del tiempo, discos como
“Unity” o “Soundchaser”
carecen de algo que los haga memorables,
ya sea una melodía o un riff
concreto. Quizá se salvaría
“Unity” al poseer un tema
como el meloso “Down”,
probablemente el único clásico
para los directos que RAGE consiguieron
en el último lustro. Sin embargo,
“Carved In Stone”
está repleto de futuros clásicos
en los directos, por el dinamismo
con el que la banda ha conseguido
dotar a sus nuevas canciones.
El tema que
abre el disco y da título al
mismo posee uno de los mejores estribillos
de la historia de la banda, demostrando
que Peavy Wagner aun se atreve con
tonalidades respetablemente altas
–algo que uno ponía en
duda tras escuchar temas como “No
Fear” del penúltimo disco.
También es remarcable el estribillo
de “Drop Dead!”, que hace
un perfecto contraste con el agresivo
riff que reina a lo largo de todo
el tema. El disco demuestra una vez
más que Victor Smolski es una
fuente de ideas sin fin y que parece
que el pozo no tiene pinta de agotarse
a corto plazo.
Entre los temas
más destacados encontramos
“Gentle Murders” –con
otro gran riff de la factoría
Smolski-, el progresivo “Lord
Of the Flies” y el ochentero
“Long Hard Road”, todos
ellos candidatos perfectos para hacer
se un lugar en el corazoncito de los
fans de la banda alemana. Ciertamente,
hacia falta un disco de RAGE
que reuniera sus virtudes
de una manera más simplista
y alejada de la pura demostración
de cualidades en que se habían
convertido algunos de sus últimos
discos de estudio en los que todo
se reducía a una competición
entre Smolski y Terrana por ver quien
era el más chulo de los dos.
Sin embargo, en “Carved
In Stone” hay un sentimiento
mucho más musical y menos técnico
a lo largo de todo el disco, lo que
contribuye a que nos olvidemos de
seguir los garabatos musicales y nos
relajemos para que las canciones entren
en nuestro sistema con más
facilidad. Si bien RAGE
nunca ha sido una banda limitada a
simples tempos 4x4, si que es cierto
que en años recientes habian