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CDREVIEWS

REVOLUTION RENAISSANCE "New Era" Lanzamiento del álbum Junio de 2008

Review realizado por Jordi desde España

Llega por fin la última obra de Timo Tolkki, el polémico guitarrista de Stratovarius que tras llevar unos años en los que en su vida ha reinado el caos, el desconcierto y la medicación mental parece que finalmente se le ha hecho la luz e inicia una “nueva era”. Peleas, meadas, baños de sangre, correos con defecaciones de fans cabreados por ofrecer a Miss K el puesto de cantante o un extraño apuñalamiento en Atarfe, por parte de un exaltado, son sólo algunas de las aventuras protagonizadas por este gigantón finés que, a finales de los 90, encandiló al mundo con Stratovarius, una banda fresca con unos directos excepcionales y unos discos repletos de himnos ya clásicos.

Es una lástima que este trabajo no haya aparecido bajo el nombre de Stratovarius ni con su formación clásica pues probablemente estaríamos hablando de su mejor trabajo desde el DESTINY, y decir ésto son palabras mayores. Se ha rodeado de buenos músicos pero especialmente de dos de los mejores cantantes de la escena (Kiske y Sammet) y de un emergente Pasi Rantanen (Thunderstone) que salta a primera línea de fuego después de estar detrás de los coros de bandas como Lordi o los mismos Stratovarius. Thunderstone todavía no han alcanzado el estatus que persiguen y siguen siendo conocidos como una banda excesivamente clon de los Strato.

El disco bebe directamente de los fundamentos básicos de Stratovarius, combina cabalgadas a doble bombo con medios tiempos, más influenciados por sus trabajos en solitario tipo HYMN TO LIFE; pero en el terreno baladístico vuelve a conectar especialmente con algunas de las lentas del VISIONS. Evidentemente Helloween os vendrán más de una vez a la cabeza, hay momentos de hard rock y se echa algo de menos el trabajo solista del teclado.

Vamos a dividir los temas por cantantes, una forma como otra de encarar la crítica pero probablemente la más entendedora. Empecemos por el sr. Michael Kiske que tras renegar tanto su pasado lleva un pluriempleo en la industria metalúrgica digno de admiración. Los que ya habéis disfrutado con PAST IN DIFFERENT WAYS comprobaréis que su trabajo apoyado por guitarras eléctricas gana enteros. “I Did it My Way” indaga en un medio tiempo realmente trabajado, con un estribillo genial y un Kiske que lo borda. En “Angel” hay ecos de “Before the Winter” pero también podría pasar por una de esas monumentales composiciones de Kiske en su INSTANT CLARITY. Vuelve el sabor Strato en la otra gran balada “Keep the Flame Alive”, con un inicio algo celta de flauta y punteado de acústica entre rumor de oleaje. Vuelve la electricidad en “Last Night on Earth”, power metal felizón a no demasiadas revoluciones que está a la altura de esa maravillosa e hímnica “Paradise”. Excepcional el trabajo de Tolkki en cuanto a ejecución pero especialmente en composición. Si pensabais que tras tantos delirios había perdido el ángel compositivo, aquí hay pruebas fehacientes de que no.

Sammet abre el disco con “Heroes”, corte que incluye intro y que es un gran cruce entre los Stratovarius más clásicos con los Helloween de los KEEPERS. Gran trabajo de Sammet a pesar de que me hubiera encantado que fuera Kiske el que la encarara. Futuro himno para Tolkki y con unas orquestaciones muy a lo “Eagle Fly Free”. Si no fuera por el característico riffeado del gigantón podría pasar como himno de Edguy. En “Glorious and Divine” Tolkki mantiene las características credenciales de su banda madre pero el estribillo se adentra en terrenos más propios de Freedom Call. Algo pasado de azúcar pero sin dejar de ser una buena canción.

El gran vencedor es para un servidor Rantanen al que se eleva al nivel de Kiske y Sammet y consigue salir airoso de la contienda. No es que los supere ni mucho menos pero sus temas dan un contrapunto más oscuro que rompe la linealidad de todo el disco de manera muy acertada. Hasta puede conseguir que más de uno indague en Thunderstone. “Burn Upon the Cross” es un medio tiempo muy melódico de aura oscura, al igual que “Eden Is Burning”, gran corte en crescendo con un muy buen solo de guitarra. La labor de sus escuderos reclutados en los instrumentos es cumplidora pero hay que resaltar el trabajo de Mirka Rantanen en los parches, recordará mucho a Jörg Michael a pesar de que a menos revoluciones.

Como epílogo me he guardado la final “Revolution Renaissance”, probablemente el mejor corte del disco, muy en onda “Eternity” del EPISODE y con un Kiske estelar bien apoyado por Netta Eklund en los coros.

Uno no puede evitar en pensar en discos como VISIONS o el EPISODE, y no en cuanto a sonido precisamente, que algo hay, pero sí especialmente en que todos y cada uno de los cortes brillan con luz propia y no hay material de relleno. Tolkki aúna aquí su faceta intimista en solitario con la brillantez de los Stratovarius más hímnicos. Puede que a muchos os falte parte de la velocidad endiablada que gastaban en “Speed of Light”, pero si esta es la etapa de madurez de Tolkki... bienvenida sea. Si Timo consiguiera llevar a la carretera a Kiske estaríamos hablando de una de las noticias y bandas del año, pues el disco es espectacular y deja las tres últimas obras de Stratovarius a la altura del betún. Desgraciadamente no hay que olvidar que estamos hablando de Tolkki y Kiske, un par de personajes que depende de como se levanten son capaces de tomar la decisión más absurda posible, y juntarlos puede ser una auténtica bomba de relojería.

Set List

1. "Heroes (lead vocals: Tobias Sammet)"
2. "I Did It My Way (lead vocals: Michael Kiske)"
3. "We Are Magic (lead vocals: Pasi Rantanen)"
4. "Angel (lead vocals: Michael Kiske)"
5. "Eden Is Burning (lead vocals: Pasi Rantanen)"
6. "Glorious And Divine (lead vocals: Tobias Sammet)"
7. "Born Upon The Cross (lead vocals: Pasi Rantanen)"
8. "Keep The Flame Alive (lead vocals: Michael Kiske)"
9. "Last Night On Earth (lead vocals: Michael Kiske)"
10. "Revolution Renaissance (lead vocals: Michael Kiske)"

Formacion

Timo Tolkki (guitarra)
• Michael Kiske (voz)
• Tobias Sammet (voz)
• Pasi Rantanen (voz)
• Pasi Heikkila (bajo)
• Mirka Rantanen (batería)
• Joonas Puolakka (teclados)

 

CHILDREN OF BODOM "Blooddrunk" Lanzamiento del álbum abril de 2008

Review realizado por Varo desde España

Creo que solo hay una cosa que gane en popularidad a la técnica musical de CHILDREN OF BODOM: su pasión por la fiesta y el alcohol. Y si a su nuevo trabajo lo titulan ‘Blooddrunk’, solo parece una declaración de principios, principios que llevan siguiendo ya más de diez años a pesar de su juventud. No creo que estén borrachos de sangre y sí de otras cosas, pero la sangre se presenta en una portada llamativa y bastante agresiva.

Mucha gente no entendió la evolución con ‘Are You Dead Yet?’; de hecho, muchos seguidores parecen haberse estancado en aquel glorioso ‘Hatebreeder’, pero hay vida en Children Of Bodom más allá tanto de ese disco, como del posteriormente aclamado ‘Hate Crew Death-Roll’; de hecho fue con trabajos posteriores a su segunda obra con los que fueron consiguiendo mayor reconocimiento. El antecesor de este ‘Blooddrunk’ no era sino un intento de americanizar su sonido, poniendo las vistas más allá del charco, como ha ocurrido con otras bandas como In Flames. Pero parece que algunos no entiendan que hay bandas que en Europa ya no tienen más metas y tienen que mirar más lejos.

Pero esta vez, y aún teniendo puesta la mente en otros sitios, la maquinaria de Bodom vuelve en cierto modo al pasado. La crudeza y la rapidez se adueñan de los nueve cortes presentes en el álbum, pero desde la producción más cuidada seguramente hasta la fecha en el grupo. No es de extrañar, teniendo en cuenta la categoría de la gente con la que han trabajado, Mikko Karmila y Peter Tägtren. En poco más de media hora, los chicos de Bodom ponen todo patas arriba. Ayuda el hecho de comenzar con ‘Hellbounds On My Trail’, llamada a ser un trallazo en directo, gracias a su rapidez inicial, a los coros tan típicos ya en algunas de sus canciones, y a los teclados de Janne, que se hacen mucho más envolventes en ‘Blooddrunk’, que aparte de dar título al álbum, ha servido como single de adelanto. Más melódica y lenta, pero con la misma seña de identidad que la anterior.

Desde ese momento, y a partir del tercer tema, ‘Lobodomy, todo se hace más crudo y desgarrador. No importa que tanto su comienzo como el de ‘One Day You Will Cry’ se tornen oscuros, recordando algo a su trabajo precedente, ya que pronto la velocidad se adueña de las canciones por sí sola. La cosa se acentúa mucho más con ‘Smile Pretty For The Devil’, posiblemente el tema más potente del álbum; solos y punteos marca de la casa, pero donde la presencia de los teclados se hace del todo importante. Más aún en el inicio de ‘Tie My Rope’, de largo mi favorita.

Sorprende también encontrarse en el disco de nuevo letras más acordes al pasado, abstractas, desgarradoras y dolorosas, más cercanas a la ideología inicial del grupo. La cosa se calma un poco en ‘Done With Everything, Die For Nothing’ y ‘Banned From Heaven’, cuyo comienzo me ha recordado inevitablemente a ‘Angels Don’t Kill’, con punteos que desbordan melancolía. Pero pronto se deja atrás si a su término encontramos ‘Roadkill Morning’, un tema que parece sacado de una mente punk animalizada y pasada por un filtro de death melódico. Velocidad y técnica, una seña de identidad a la que este quinteto ya debería estar acostumbrado.

Solo un pequeño dato negativo, el hecho de tener que recurrir a ediciones especiales y singles varios de las versiones que acompañan a esta edición, que van desde Suicidal Tendencies hasta Creedence Clearwater Revival, pasando por Kenny Rogers.Cada uno tendrá su favorito entre una discografía que ya marcha por su sexto trabajo. Ha sido un camino largo, duro en sus comienzos, pero donde el trabajo, y sobre todo la madurez, se ha ido notando con el paso de los años. La suciedad de sus primeros temas ha dado paso a otros que parecen estudiados milimétricamente. Y si le añadimos que aparte de sus aclamados conciertos, ganas les siguen sobrando, tenemos grupo para rato. Solo hay que ver que, excepto Roope, el último en llegar, ninguno ha llegado a los treinta

 

Track List:

1. Hellhounds On My Trail
2. Blooddrunk
3. LoBodomy
4. One Day You Will Cry
5. Smile Pretty For The Devil
6. Tie My Rope
7. Done With Everything, Die For Nothing
8. Banned From Heaven
9. Roadkill Morning

 

 

MERCENARY "Architect of Lies" Lanzamiento del álbum abril de 2008

Review realizado por Jordi desde España

Un gran paso adelante, así de llanamente podemos definir la nueva obra de MERCENARY. Este sexteto danés ya hace tiempo que dejó claro que son una banda muy a tener en cuenta y que pueden incluso llegar a reclamar el trono del death melódico a bandas mucho más reconocidas y consagradas. Esta vez podemos subrayar especialmente lo de melódico, pues a pesar de que musicalmente tienen como referente el sonido Göteborg, en el juego de voces limpias y guturales esta vez la balanza se decanta más hacia la onda melódíca.

El compacto es excepcional, el equilibrio entre agresividad, técnica y melodía ha quedado en algunos temas realmente sublime. Grandiosos estribillos como los de “Bloodsong” o “Embrace the Nothing” (probablemente lo mejor del disco) harán que la banda consiga inclusive acercarse a audiencias reacias a lo que es el death, pero no lo vamos a negar, también harán rehuir a los más puristas del género. En “This Black and Endless Never” indagan en terrenos muy próximos al power metal americano, con unas líneas vocales muy deudoras del género pero con esos detalles instrumentales marcados por la contundencia, que les siguen conectando al death melódico. Y ese todo aderezado por las teclas de Morten Sandanger que llevan en muchos momentos el resultado hasta lo sinfónico.

Sabiamente se ha elegido a “Isolation (The Lonliness in December)” como single ideal para darse a conocer. Medio tiempo melódico, de estribillo pegadizo, con grandes coros y que definitivamente se va a instalar como clásico absoluto en su discografía. Ok, no es lo más representativo de Mercenary pero demuestra que si les da por hacer temas comerciales sencillamente lo bordan. Contraste absoluto con la agresiva y más netamente death “The Endless Death”, poseedora de otro estribillo lírico y pegadizo pero en la que destaca especialmente la labor de riffs y contundencia por parte de bajo y de una batería muy técnica. Genial el colorido de los solos de teclado y guitarra y demostrando que este sexteto posee excedente de ideas y un sinfín de posibilidades tanto técnicas como compositivas.

Otro posible single en potencia es “I Am Lies”, otra vez a medio tiempo con un doble ataque en las voces por parte de Mikkel Sandager y René Pedersen, que navega entre potentes riffs y una base rítmica tan sólida como contundente. Evidentemente el estribillo es limpio, pulcro y pegadizo. Y no podemos olvidar la inicial “New Desire”, trallazo muy representativo del potencial de Mercenary, destacando tanto en lo melódico como en lo gutural-agresivo y dominado por unos riffs incendiarios y excepcionales.

La verdad es que los medios tiempos como “Execution Style” puede que sean su puntal pues consiguen aunar la velocidad, la técnica y los pasajes agresivos combinados con los estribillos absolutamente melódicos, rematados por el sinfonismo de las teclas. La producción de Jacob Hansen es probablemente la mejor conseguida de su carrera, y en definitiva, hace que el disco brille con luz propia. Hay momentos en que la banda llega a sonar a death progresivo pero se nota que van mucho más de cara a la canción que no a los lucimientos individuales.

Probablemente estemos ante su mejor obra, muy a pesar que tanto THE HOURS THAT REMAIN como ELEVEN DREAMS tienen una calidad similar. El caso es que deambulan por la buena senda, están en su mejor momento y que ARCHITECT OF LIES ha de ponerlos en boca de fans y prensa. Como siempre decimos, qué poco que entiende de lógica este negocio, puede que les haga llegar donde merecen o puede que no, pero lo que está claro es que Mercenary es una banda con una personalidad propia dentro de un estilo muy dado a los grupos clónicos y, que este ARCHITECT OF... es de lo mejor que ha asomado en el presente 2008.

Track list:

New Desire
Bloodsong
Embrace The Nothing
This Black And Endless Never
Isolation (The Loneliness in December)
The Endless Fall
Black and Hollow
Execution Style
I Am Lies
Public Failure Number One

TESTAMENT "The Formation Of Damnation"

Review realizado por Javi desde España

Tras haberle dado a “The Formation Of Damnation” muchas más escuchas en estas 2 últimas semanas de las que seguramente le daré en los próximos años, me es difícil sacar conclusiones en claro. Siendo como son seguramente mi banda de Thrash favorita de todos los tiempos, TESTAMENT lo tenían todo en contra a la hora de volver. Quizá esa sea –aunque la propia banda no lo reconozca- uno de los motivos del retraso del lanzamiento de este disco. Me explico; Con un antecedente como “The Gathering” (1999), el listón estaba altísimo. No solo se fueron por la puerta grande sino que 9 años después, por el mero hecho de volver a la actividad discográfica, la gente va a comparar para bien y para mal tu nuevo material con tus mejores obras, sean estas más o menos recientes. Todos estos motivos, de bien seguro, amedrentaron, y porque no decirlo, acojonaron, a Chuck y Eric a la hora de darle continuidad a “The Gathering”.

“The Formation Of Damnation” no es un mal disco, en absoluto. De hecho, en manos de cualquier otro grupo, seguramente habría sido el mejor trabajo de su carrera, pero cuando uno mira lo que TESTAMENT fueron capaces de hacer -¡Ya no es sus gloriosos mejores días en los 80!- sino incluso en la década de los 90 cuando el resto de bandas (METALLICA / MEGADETH / FORBIDDEN / SLAYER / EXODUS / ANTHRAX / OVERKILL / NUCLEAR ASSAULT / FLOTSAM AND JETSAM...etc) lanzaron en su mayoría bodrios infumables, este nuevo trabajo de los de la Bay Area sabe a poco. Los más puristas de la parroquia seguramente dirán que TESTAMENT murieron tras “The New Order”. Chorradas. Cualquier persona con un mínimo de sentido musical sabrá apreciar obras del calibre de “The Ritual”, “Low”, “Demonic” o “The Gathering”, sean discos estos de TESTAMENT o de Paquito el Chocolatero.

Con semejantes antecedentes y tras una espera de ni más ni menos que 9 años, las expectativas eran enormes. Además, 2 miembros clave de TESTAMENT en sus mejores días en los 80 –Alex Skolnick y Greg Christiansen- estaban de vuelta en el grupo. Louie Clemente, por razones obvias –ya no está a la altura- ha dejado su puesto al legendario Paul Bostaph cuyo curriculum asusta (FORBIDDEN, SLAYER, EXODUS y miembro de TESTAMENT en diferentes momentos de la historia del grupo). Con todos estos alicientes, parecía que la fórmula mágica podría darse; Capturar la esencia del pasado con el sonido más actual del grupo. Y en parte así ha sido.

El único inconveniente que le encuentro a este disco es la abismal diferencia que hay entre los temazos que en él hay y la morralla. Dicho de otra forma; Si a este disco de 11 piezas le quitásemos 4 o 5, seguramente estaríamos ante una obra maestra de dimensiones desproporcionadas.

La introducción “For The Glory Of” es apoteósica. A lo largo del minuto y medio que dura, las guitarras de Eric Peterson y Alex Skolnick sueltan una ristra de melodías épicas que erizan el bello de mala manera. Con tan solo escuchar esta intro, es evidente que lo que ha de venir es de notable para arriba. Y en un principio así es. “More Than Meets the Eye” es uno de los mejores temas del disco. Encadenada con la intro, este primer corte del disco contiene unos cabalgueos que si bien al principio descolocan –pues son atípicos en el sonido de TESTAMENT- acaban siendo todo un acierto. La melodía de “For the Glory Of” va repitiéndose a lo largo de todo el tema dándole un aire solemne y brutal marca de la casa. En “More than meets the eye” se nota que el maestro Alex Skolnick está de nuevo en el grupo, solo hay que escuchar su solo para entender porque algunos le echaban tanto en falta (A pesar de que su sustituto en materia de estudio, James Murphy, poco le tiene que envidiar). “The Formation Of Damnation” prosigue con “The Evil Has Landed”, seguramente la mejor pieza de todo el trabajo. Con una lírica relacionada con la tragedia del 11 de Septiembre, “The Evil Has Landed” posee los mejores riffs del disco, el mejor estribillo, los mejores ritmos de Paul Bostaph y el mejor trabajo vocal de Chuck Billy, mezclando a partes iguales su lado más melódico y el más gutural. Un tema como “The Evil Has Landed” podría haber entrado perfectamente en “Low” o “The Gathering” donde cortes a medio tiempo de esta índole plagaban sendos discos. A continuación TESTAMENT recuperan su espíritu de “Demonic” y entregan con el tema homónimo el corte más brutal del disco, con doble bombo constante y un Chuck Billy que tira de su descomunal voz gutural a lo largo de todo el tema. A muchos de los fans de su primera época les será complicado escuchar a Chuck berrear de esta manera, pero los verdaderos fans de TESTAMENT bien saben que en estudio (1994) como en directo (En la gira del 90 de “Souls Of Black”), Chuck Billy ya usaba registros guturales cada 2 por 3. TESTAMENT quitan el pie del acelerador con “Dangers Of The Faithless”, un tema a medio tiempo muy en la onda “Souls Of Black” / “The Ritual”, con un gran estribillo y una estructura perfecta que invita a mover la cabeza como un animal. Técnicamente intachable y con un solazo de los que marcan época, me juego algo a que Alex Skolnick ha tenido mucho que ver en la composición de este tema. Hasta aquí todo perfecto, nada a reprochar, si eres fan de TESTAMENT en toda la extensión de la palabra y no haces ascos a ninguna de sus diferentes etapas, alucinarás. Pero es a partir de este punto cuando se produce el bajón del que les hablaba antes.

“The Persecuted Won’t forget” suena a TESTAMENT y suena a Thrash, pero no aporta nada que destaque por ningún motivo salvando quizá el punteado de Alex Skolnick. Con “Henchman Ride” las cosas no cambian. Tralla a raudales, Thrash en estado puro, pero sin nada destacable que aportar. Con “Killing Season”, aunque parece que redirigen su sonido más hacia sus discos de los 80, nada cambia. El tema no posee gancho alguno y abunda en él la mediocridad y la monotonía. Con “Afterlife” el disco cambia de tónica, siendo este otro de los grandes aciertos del disco. Sonar, suena a los TESTAMENT de finales de los 80 y principios de los 90, con unas melodías de voz pegadizas y unos estribillos muy logrados. Seguramente “Afterlife” sea el tema que más cuaje entre los fans de la primera época del grupo, no tanto por su fiereza Thrash sino por la estética y estructura del tema, muy en la onda de la sonoridad que desprendían los TESTAMENT de “Practice What You Preach” o “Souls Of Black”. “F.E.A.R” es otro tema pasable bastante trallero pero con poco jugo, al igual que “Leave Me Forever”, lo más cercano a “The Legacy” o “Trail Of Tears” que los amantes de las “baladas” de TESTAMENT van a tener en este “The Formation Of Damnation”.

Por desgracia vivimos en unos días en los que si un grupo mete tralla y suena bien, ya lo tiene todo ganado. Y gracias a ello, supongo que la gente más joven que ha crecido con este concepto metido en la mente, alabará y pondrá por las nubes a “The Formation Of Damnation”. No obstante, los fans de TESTAMENT que aprecian y comprenden la evolución del grupo seguida desde 1986 hasta 1999, seguramente coincidirán conmigo en que este disco posee mucho relleno, bien grabado y thrasher hasta la muerte, pero relleno a fin de cuentas.

De cualquier forma, solo por “Afterlife” y los 4 primeros cortes del disco, “The Formation Of Damnation” bien merece su adquisición. Si esperas una vuelta a las raíces o algo parecido, aléjate. TESTAMENT solo sonaron y sonarán a 1987 precisamente en 1987. Desde entonces, la banda de California ha mostrado una de las carreras más coherentes y evolutivamente lógicas ya no solo del Thrash sino del Heavy Metal en general.

“The Formation Of Damnation” es una excelente carta de bienvenida para una banda que llevaba tantos años inactiva en materia de estudio y que ha recuperado parte de su line-up original. Si con todo ello –a lo que hay que sumarle las desgracias acaecidas en el seno del grupo en la última década- TESTAMENT han sido capaces de facturar un disco como éste, no quiero ni imaginarme que podrán hacer en su próxima entrega.

Track list:

For the glory of
more than meets the eye
the evil has landed
the formation of damnation
dangers of the faithless
the persecuted won’t forget
henchman ride
killing season
afterlife
F.E.A.R
leave me forever

 

 

MESHUGGAH "OBZEN" Lanzamiento del álbum Marzo de 2008

Review realizado por Javi desde España

Desconozco si MESHUGGAH han tirado otra vez de sus guitarras de 8 cuerdas o si las baterías, en este caso, son programadas. Da igual. Lo que realmente importa es que MESHUGGAH por fin parecen haber recuperado en parte la brutalidad de antaño. Su anterior “Catch 33” ya me dejó buen sabor de boca tras el soporífero “Nothing”, pero este “ObZen” se lleva la palma.

Precursores del llamado Math-Metal, MESHUGGAH llevan 20 años dando caña y no ha sido hasta hace 4 o 5 años que se ha empezado a reconocer su labor pasando de ser un grupo de culto en los 90 (Ahí está esa joya llamada “Destroy Erase Improve”) a ser una banda popular que vende y ocupa portadas. Habrá quién discrepe pues éste es un grupo de esos que se ama o se odia. O eso al menos siempre se ha dicho respecto a MESHUGGAH, algo que en mi caso, no atina del todo pues no me considero ni detractor ni acérrimo del grupo; Simplemente creo que han parido muy buenos discos y auténticos ladrillos difícilmente comestibles. Pero ese es el riesgo –queridos lectores- que acarrea jugar con las matemáticas y la música.

A grandes rasgos, MESHUGGAH no han cambiado excesivamente su propuesta. Los ritmos hipnóticos monocordes repetidos hasta la saciedad, cargados de disonancias, atonalidades y demás incoherencias musicales siguen ahí. No es de extrañar pues Fredrik Thordendal –alma mater del combo sueco- sigue siendo el que echa mano en la composición de los temas.

A ojos de sus detractores, “ObZen” no será más que un compendio de riffs imposibles encajados uno tras otro con un montón de berridos encima. No obstante, aquellos que gustan de este tipo de sonidos monótonos, técnicos, casi robóticos, encontrarán en “ObZen” suficientes como para hartarse. Destaca sobretodo el incremento en la velocidad y la brutalidad de muchos de los temas aquí presentes. Así pues, quién creyera que el éxito iba a amedrentar y ablandar a MESHUGGAH, andaba equivocado.

Muchos etiquetan a este quinteto sueco como los nuevos reyes del Metal. Yo no creo que sea para tanto, sin embargo, todo ello no quita que un disco como éste merezca una puntuación notable. Seguramente ya conocerás a MESHUGGAH, de lo contrario, “ObZen” sería una perfecta carta de presentación para adentrarse en la entramada y compleja telaraña musical que suponen MESHUGGAH.

Track list:
1. Combustion
2. Electric Red
3. Bleed
4. Lethargica
5. ObZen
6. The Spiteful Snake
7. Pineal Gland Optics
8. Pravus
9. Dancers to a discordant system

 

 

HOUSE OF LORDS "Come To My Kingdom " Lanzamiento del álbum Febrero de 2008

Review realizado por Sergi Ramos desde España

Parece que está siendo una época fructífera para los reactivados HOUSE OF LORDS de James Christian. Pese a la lamentada ausencia del bueno de Greg Giuffria, la banda americana sigue manteniendo un nivel musical realmente asombroso, ya demostrado en “World Upside Down” y ahora confirmado en éste nuevo “Come To My Kingdom”, un disco que está totalmente a la altura de grandes clásicos como “Sahara” o el primerizo “House Of Lords” que ya editaran a través del sello de Gene Simmons de KISS. ¿Porqué? Muy simple: porque HOUSE OF LORDS es una de esas bandas que han sabido capturar perfectamente su sonido de los ochenta sin modificaciones o alteraciones importantes que provoquen desagrado por parte de los fans de toda la vida. Si bien “The Power And The Myth” fue un fiasco, la banda aprendió la lección rápidamente y se dio cuenta de qué es lo que quieren sus fans.

“Come To my Kingdom” es, sin duda, un firme candidato a disco del año 2008. Los temas son inmediatos y pegadizos, con un sabor a AOR de finales de los ochenta y unos arreglos tan cuidados que es difícil sacarlo del reproductor una vez ya has comenzado a escucharlo. En gran parte todo se debe a las grandes facultades vocales que aun mantiene James Christian, capaz de alcanzar tonalidades bastantes altas en los estribillos. No se hasta que punto podrá replicar los temas en directo, porque está claro que en la última ocasión quen pudimos ver a la banda en España Christian andaba algo más escaso de recursos respecto a éste disco.

Entre otros, se pueden destacar el tema que da titulo al disco, así como el ochentero “I Don’t Wanna Wait All Night”, ambas piezas que parecen directamente sacadas de su primer disco de estudio. Estribillos potentes, coros pomposos, guitarras presentes pero en un respetuoso segundo plano, con la voz y coros acaparando la mayoría del protagonismo..en definitiva, todos los ingredientes esperados por parte de la banda. En perspectiva, supera bastante a “World Upside Down” a la hora de reflejar fielmente el sonido clásico de HOUSE OF LORDS, probablemente porque la interpretación vocal de James Christian es notablemente mejor, así como el trabajo que se nota en las melodías.

Siguiendo con los temas más destacables, podríamos mencionar “I Believe” y la ligeramente sinfónica “The Dream”, ésta última uno de los singles potenciales del disco, con una estructura que parece hecha a medida para cualquier radio comercial. Por desgracia, todos sabemos que HOUSE OF LORDS jamás sonarán en ninguna emisora de ese tipo.

Gran retorno de los americanos, aunque habrá que certificar en la próxima gira de mayo si todo esto que queda tan bonito en el disco se puede reproducir sin problemas en directo.

Track list:

1. Purgatorio Overture No 2
2. Come To My Kingdom
3. I Need to Fly
4. I Don’t Wanna Wait All Night
5. Another Day From Heaven
6. In a Perfect World
7. The Dream
8. One Foot In The Dark
9. Your Every Move
10. I Believe
11. One Touch
12. Even Love Can’t Save Us
13. In The Light
14. Another Day From Heaven

 

 

CAVALERA CONSPIRACY" Inflikted" Lanzamiento del álbum Febrero de 2008

Review realizado por Jordi Zelig desde España

Cuando Igor Cavalera anunció hace más de un año su salida de Sepultura, los rumores en torno a él, su hermano y su banda madre circularon sin parar. Desde una disolución de Sepultura a una reunión con la formación clásica; desde una supuesta unión a Soulfly del batería (al menos lo hizo en un par de temas sobre el escenario durante un concierto), a la creación de un proyecto en solitario alejado completamente del metal.

Por eso cuando se anunció la paz entre los hermanos Cavalera y su unión para un proyecto, denominado en principio Inflikted, a más de uno le pilló descolocado. Por problemas legales tuvieron que cambiar el nombre, y que mejor manera de promoción que el colocar el nombre de los hermanos bien a la vista, naciendo así definitivamente CAVALERA CONSPIRACY. Si digo que resultaba sorprendente el hecho de que se unieran en un nuevo proyecto, choca más aún que el sonido que practiquen no difiera mucho de los últimos tiempos de Soulfly, aunque recuperando parte de la brutalidad de Sepultura. Quizá por eso, cualquier música que lleve el sello Cavalera se ha convertido en algo más que previsible los últimos años…

De nuevo junto a Max se encuentra Marc Rizzo, volviendo a ponerse de manifiesto, que lo mejor que pudo hacer fue dejar Ill Niño, donde su talento se estaba echando a perder. Más virtuoso y técnico de lo que a día de hoy mucha gente sigue pensando, vuelve a destacar en los solos y muchos riffs; eso por no hablar de cara al directo, donde todo el peso de las guitarras de Soulfly recaía en él; así que es de suponer que en este nuevo proyecto pasará algo parecido. Al bajo por el contrario hay un nuevo componente, Joe Duplantier, cantante y guitarra de los franceses Gojira, que esta vez se pasa a las cuatro cuerdas, dejando hueco a Rex Brown, de Pantera y Down, para aparecer en los créditos de un tema. La de Rex no es la única colaboración del disco, ya que Richie Cavalera hace dúo con su padre en ‘Dark Ark’, colaborando también Duplantier; si ya era normal su salida al escenario con Soulfly para cantar ‘Bleed’, ahora queda constancia de su hacer en estudio con el nuevo proyecto Cavalera. Las canciones, como ya dije, siguen una línea parecida a los últimos Soulfly más embrutecidos. ‘Inflikted’ y ‘Sanctuary’, los dos temas de adelanto del álbum suenan thrash por todos lados; otros como ‘Hex’ o ‘Nevertust’ parecen sacados de una mente punk-hardcore tomada por el metal. Los ritmos tribales también tienen cabida, como la batería que da comienzo a ‘Terrorize’, en lo que parece un homenaje a Jesse Pintado. Tampoco dejan de lado esos temas pesados y densos como ‘Must Kill’ y ‘Ultra-Violent’, que pueden llegar a cansar en comparación al resto de composiciones.

Una producción cuidada, y un proyecto que seguramente tenga más continuidad que Nailbomb. Al menos por las fechas que ya tienen anunciadas, tendrá más presencia en directo. Una vez terminada esa gira, Max volverá con nuevo disco de Soulfly y… seguramente la longitud de este grupo se mida por lo que tarden en arreglar sus diferencias con Andreas Kisser y Paulo Jr para una reunión más que inminente con Sepultura.

Track list:

1. Inflikted
2. Sanctuary
3. Terrorize
4. Dark Ark
5. Ultra-Violent
6. Hex
7. The Doom Of All Fires
8. Bloodbrawl
9. Nevertrust
10. Hearts of Darkness
11. Must Kill

 

BASSINVADERS "Hellbassbeaters " Lanzamiento del álbum Febrero de 2008

Review realizado por Jordi Zelig desde España

Podemos suponer que el auge de discos a lo ópera rock tipo Ayreon, Avantasia y demás similares han ido haciéndose un hueco en el metálico corazón de los seguidores del género; asimismo los componentes clásicos de Helloween han ido tirando y teniendo sus momentos de gloria fuera del huerto calabacero. Evidentemente no el bueno de Ingo, pero Kai ha estado en la cresta de la ola y sigue sentando cátedra en los Gamma Ray, Weikath que junto a Deris acapara todas las miradas en Helloween o Kiske, que sigue perdido en su mundo muy a pesar de que cada vez que colabora en algún disco recibe el aplauso de sus miles de seguidores que suspiran por él. ¿Y qué pasa con Markus Grosskopf? Pues eso, que quizá de todos ellos es el que más apagada ha visto su estrella.

Tocaba reivindicarse y el bajista alemán lo ha hecho a lo grande, sabiamente, en su propio terreno y acompañado por un lujoso elenco, ya no de bajistas, sino de cantantes y baterías. En labores de composición ha adaptado incluso los temas a los parámetros en los que suelen desenvolverse los cantantes y el resultado, más que curioso, es notable y atractivo. Lo primero que llamará vuestra atención es el peculiar sonido conseguido sin una sola guitarra. Las afinaciones de los bajos van de agudas a graves y las melodías ejecutadas y las muchas virguerías son plenamente audibles y protagonistas. Y lo mejor de todo, HELLBASSINVADERS no es el disco típico de bajistas pajeros dando clases maestras de dominio sobre las cuatro cuerdas, son canciones que abarcan desde el heavy metal clásico, el rock o el thrash tratadas como tales, nada de pura experimentación y virguería progresiva.

“We Live” abre con ese regusto a Helloween algo endurecidos, fácilmente emparentable con el sonido más oscuro de THE HELL RIDE. Destaca en sobremanera “Armaggedon” con un espectacular riffeado muy contundente, adornado por arpegios y un muy buen estribillo cantado por Apollo Papanathasio (Firewind). En “Romance in Black” brilla un Peavy Wagner a las voces en un corte que recordará fácilmente a los tiempos de XIII o GHOSTS por su ritmo pausado y melódico pero, obviamente, con los bajos dominando a sus anchas la composición. En “Godless Gods” encontramos a Schimer (Destruction) atacando y desgañitándose en un corte más thrashy con cambios de ritmo. La verdad es que cuando más dureza llevan los temas mejor es el resultado en cuanto a contundencia. Este es el caso de “Dead From the Eyes Down” cantada por Tom Angelripper y puesta en bandeja pues mantiene esa sonoridad y estilo a lo Sodom-Motörhead, quizá el mejor tema del disco. Para originalidad destacar “The Asshole Song (la canción del gilipollas), temazo muy festivo con un interludio a lo jazz a base de slap y con reminiscencias al Tom Waits más cavernoso.

Los solos a las cuatro -o más cuerdas- se los reparten Billy Sheehan, Dennis Ward, Rudy Sarzo, DD Verni, Lee Rocker, Marco Mendoza, Joey Vera, Muelli, Wyzard, Nibbs Carter, Jens Becker, Tobias Exxel, Stig Peterson, Jan Eggert y Dirk Schlater. Como podéis ver una lista que va algo más allá de los colegas alemanes y escandinavos y añade a virtuosos y reputados músicos de todas partes y estilos.“Empty Memories” vuelve a la carga con el sonido más Helloween con Jesper Blinzer de los infravalorados D.A.D a las voces. En la mezcla de “Boiling Blood” la voz ha quedado algo por debajo del sonido de los bajos y los coros, una lástima pues es un tema que recupera la velocidad y la clásica melodía de bajo que aparecía en los KEEPER y en el WALLS OF JERICHO. El final es espectacular: la oscura y melódica “Voices” da paso a una versión curiosa de la archiconocida “Eagle Fly Free” y finaliza con la rockera “To Hell and Back”, sin duda uno de los cortes más originales y atractivos del compacto (ideal para Lee Rocker) con una voz femenina rematando los estribillos.

Gran disco y señal inequívoca de que el sello Frontiers italiano está arriesgando y se está haciendo un importantísimo hueco dentro la escena. Su apertura de miras les está llevando más allá de los clones de Journey y eso mismo es lo que hizo grande a Nuclear Blast. Volviendo al disco sólo queda recomendarlo encarecidamente. Variado, atractivo, sumamente trabajado y que reivindicará la figura de Grosskopf algo más que sus intrascendentes proyectos anteriores. Tiene toda la pinta de que los Bassinvaders nos irán invadiendo de forma periódica pues ésto es una primera piedra y perfectamente colocada. El gran acierto es que no es un disco únicamente para amantes del bajo, totalmente abierto estilísticamente hablando. Enhorabuena Markus, hay vida más allá de las calabazas.

Track list:

Awakening the Bass Machine”
”We Live”
”Armageddon”
”Romance in Black”
”Godless Gods”
”Empty Memories (Breaking Free)”
”Boiling Blood”
”Far Too Late”
”The Asshole Song”
”Dead Fromt He Eyes Down”
”Razorblade Romance”
”Voices”
”Eagle Fly Free”
”To Hell and Back”

 

RAGE "Carved in Stone" Lanzamiento del álbum Febrero de 2008

Review realizado por Sergi Ramos desde España

Después de la marcha de Mike Terrana y la entrada de André Hilgers como nuevo batería de RAGE era lógico que hubiera algun cambio de sonido. Si bien “Speak Of The Dead” era un disco demasiado fragmentado debido a la variedad de estilos que representaba y también debido a la inclusión de la suite orquestal que partía el disco en dos, “Carved In Stone” es un disco mucho más consistente y coherente. La marcha de Mike Terrana ha sido, en palabras de Peavy Wagner, una espécie de revulsivo para que los alemanes recuperen su estilo más primitivo, el que mejor representan discos como “Black In Mind” y otros de la época. André Hilgers parece ser un gran fan de los RAGE clásicos y si no se trata de palabrería barata para rellenar entrevistas, él ha sido el que ha animado a Wagner y Smolski a recuperar su lado más rockero y ochentero en éste nuevo disco.

Tomándo como base ese sonido cercano de “The Missing Link” y “Black In Mind” la banda se embarcó a principos del 2007 en la grabación de las bases musicales de un disco para celebrar el vigésimo aniversario de Nuclear Blast, con la colaboración de vocalistas invitados. Se trató de una espécie de disco de RAGE sin el nombre de RAGE y con distintas voces como protagonistas. Pero la semilla ya estaba plantada en la cabeza de Victor Smolski, quien es a dia de hoy el que tiene más peso en las decisiones compositivas de la banda. El nuevo disco de la banda ha seguido la estela de esas grabaciones y ha conseguido hacer de RAGE una banda más simple, melódica y escuchable que en todos los discos del line-up Terrana/Smolski/Wagner juntos. Y es que, mirandolo con la perspectiva del tiempo, discos como “Unity” o “Soundchaser” carecen de algo que los haga memorables, ya sea una melodía o un riff concreto. Quizá se salvaría “Unity” al poseer un tema como el meloso “Down”, probablemente el único clásico para los directos que RAGE consiguieron en el último lustro. Sin embargo, “Carved In Stone” está repleto de futuros clásicos en los directos, por el dinamismo con el que la banda ha conseguido dotar a sus nuevas canciones.

El tema que abre el disco y da título al mismo posee uno de los mejores estribillos de la historia de la banda, demostrando que Peavy Wagner aun se atreve con tonalidades respetablemente altas –algo que uno ponía en duda tras escuchar temas como “No Fear” del penúltimo disco. También es remarcable el estribillo de “Drop Dead!”, que hace un perfecto contraste con el agresivo riff que reina a lo largo de todo el tema. El disco demuestra una vez más que Victor Smolski es una fuente de ideas sin fin y que parece que el pozo no tiene pinta de agotarse a corto plazo.

Entre los temas más destacados encontramos “Gentle Murders” –con otro gran riff de la factoría Smolski-, el progresivo “Lord Of the Flies” y el ochentero “Long Hard Road”, todos ellos candidatos perfectos para hacer se un lugar en el corazoncito de los fans de la banda alemana. Ciertamente, hacia falta un disco de RAGE que reuniera sus virtudes de una manera más simplista y alejada de la pura demostración de cualidades en que se habían convertido algunos de sus últimos discos de estudio en los que todo se reducía a una competición entre Smolski y Terrana por ver quien era el más chulo de los dos. Sin embargo, en “Carved In Stone” hay un sentimiento mucho más musical y menos técnico a lo largo de todo el disco, lo que contribuye a que nos olvidemos de seguir los garabatos musicales y nos relajemos para que las canciones entren en nuestro sistema con más facilidad. Si bien RAGE nunca ha sido una banda limitada a simples tempos 4x4, si que es cierto que en años recientes habian